Una separación afecta a todo el sistema familiar. Te contamos qué emociones son habituales, cómo explicárselo a los hijos y cómo puede ayudar la terapia a atravesar la ruptura con menos daño.
Terapias de separación: acompañamiento psicológico en rupturas
La separación es un proceso que afecta a todo el sistema familiar, especialmente cuando hay hijos. La terapia de separación ofrece un espacio seguro para expresar emociones, mejorar la comunicación y acompañar a la familia en la reorganización de roles y dinámicas.
El objetivo es reducir el impacto emocional del cambio, favorecer acuerdos saludables y promover el bienestar de todos los miembros, ayudando a afrontar la separación de una forma más consciente y respetuosa.
Aiora Larrañaga, directora de Abagune, nos habla de las terapias de separación.
Lo que se siente en una separación es normal
Incluso cuando la decisión es meditada y compartida, una ruptura remueve mucho. Es habitual pasar por emociones muy distintas, a veces en el mismo día:
Tristeza y pérdida
Por la pareja, el proyecto común y la vida que se imaginaba.
Rabia
Hacia el otro, hacia uno mismo o hacia la situación.
Miedo e incertidumbre
Por el futuro, la economía, la casa o los hijos.
Culpa
Sobre todo cuando hay niños: «¿les estaré haciendo daño?».
Sentir todo esto no significa que lo estés haciendo mal. Significa que estás atravesando un duelo, y como todo duelo, necesita tiempo y cuidado.
Cuando hay hijos: cómo contárselo y acompañarles
Los niños no necesitan que sus padres sigan juntos para estar bien; necesitan sentirse seguros, queridos y fuera del conflicto.
Lo que ayuda
- Contárselo juntos, si es posible, con palabras sencillas y adaptadas a su edad.
- Dejarles claro que no es culpa suya y que los dos les seguís queriendo.
- Explicarles qué va a cambiar y qué no: rutinas, colegio, dónde van a vivir.
- Permitir que expresen lo que sienten, también el enfado o la tristeza.
Lo que conviene evitar
- Hablar mal del otro progenitor delante de ellos.
- Usarles como mensajeros o para obtener información.
- Pedirles, directa o indirectamente, que elijan.
- Discutir sobre ellos en su presencia.
El conflicto entre los padres, más que la separación en sí, es lo que más daña a los hijos.
¿Cómo puede ayudar la terapia de separación?
Bajar el conflicto
Trabajamos la comunicación para que podáis hablar y llegar a acuerdos sin que cada conversación sea una pelea.
Proteger a los hijos
Os orientamos sobre cómo y cuándo contárselo, cómo organizar la nueva etapa y cómo seguir siendo un equipo como padres.
Cerrar y empezar de nuevo
Acompañamos el duelo de la ruptura para prevenir resentimientos que se alargan y ayudar a cada uno a reconstruir su vida.
Podemos trabajar con los dos miembros de la pareja o de forma individual con quien está atravesando la separación.
¿Cuándo pedir ayuda?
Si te reconoces en alguna de estas situaciones, hablar con una psicóloga puede ayudarte a ordenar lo que sientes y a tomar decisiones con más calma.
Ver la terapia de separación en Irún →Separarse no tiene por qué significar romper la familia: significa reorganizarla.
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